Damas y caballeros, ¡contemplad! Tocaremos la mejor canción del mundo, hasta que sus oídos sangren, bañados en cristales de sudor demoníaco. Entren por esa puerta, ésta no es la mejor canción del mundo, pues no podemos recordarla, pero nos esforzaremos para que su estadía sea lo más placentera posible. Como verán, desde esa puerta hasta ella misma hemos colgado una serie de esquinas brillantes, adornadas con pequeños cubos de hielo negro que comienzan a derretirse por el intenso frío de la habitación. Es difícil fabricar tantas esquinas con sólo dos paredes, pero el cantar de los bosques ayuda a fermentar las bebidas. ¡Contemplad! Cada nota de esta sublime canción se vierte sobre sus ojos como metal fundido, olvídense ya de sus visiones, pues sabemos cómo decirles qué hacer. Caminen cuatro pasos y medio, sin apoyar el pie derecho, y laman con pasión el vidrio de esta ventana, y no teman cortarse, ya sabemos que el vidrio está roto.
Sobre la alfombra, en el piso, cuelga una lámpara que desea alumbrar cada uno de los rincones descoloridos de nuestras almas. Olvídense de fechas, direcciones y teléfonos; hoy serán testigos de la oscuridad. Porque ella desea iluminarlos, pero no creemos que pueda. Tenemos estatuas de bestias que duermen junto a los ángeles, con paredes tan ásperas que nuestros besos no resultarán más que limaduras de hierro. ¡Corran, allí viene un gigantesco imán! Las flores pintadas en los lados de esta habitación sí poseen vida, y si se cortan los dedos podrán tocarlas. Admiren sin sus ojos el color de nuestras pinturas, ellas gozan de un calor tan agobiante que no hay madera que resista enmarcarlas. Pesados metales encapsulan hoy el dolor de muchos artistas: lágrimas, sangre, y alguna que otra historia de amor.
Si prestaran mayor atención, entonces verían que, detrás de las flores en las paredes, existe un bosque lleno de animales. Para serles sincero, jamás he visto uno, pero la descripción de este lugar me obliga a decirlo. Así que sí, he visto animales, ¡y cuántos! He mantenido conversaciones con liebres tartamudas y tortugas verborrágicas, y he acariciado los cuernos de rinocerontes del tamaño y la forma de un avestruz. Si caminan por el pasillo que hay en el techo, entonces llegarán al cielo. No se alarmen, las nubes son frías y algo húmedas, pero se sentirán a gusto. Allí se encuentra el pájaro que canta con voz ronca el significado de nuestras miradas, y el gato que ladra, y el pez perro. Juntos conocen nuestras virtudes y defectos, ellos son los que nos resucitan y nos entierran aún más profundo, para que nadie cometa los mismos errores que nosotros.
Más allá, en lo que nosotros llamamos el jardín, no existen plantas. Pintamos el cemento de verde para darle un aspecto natural, pero a nadie parece gustarle. Los árboles no quieren echar raíces y las personas se burlan y orinan en nuestros muros. Ahora comiencen a girar sobre su propio eje inclinado veintisiete grados en sentido anti horario; mi compañero les irá pasando un pequeño trozo de papel que deberán colocar por debajo de su lengua. No se asombren si, aún con los ojos cerrados, los pingüinos manejan automóviles de siete ruedas. Aquella sombrilla que algún día comenzó a volar apuñalará a cualquier turista desprevenido, aunque a ustedes no les incumba.
Abran sus cansados ojos y miren a su alrededor. Les he hecho recorrer esta peculiar vivienda sin que vieran nada. No se asusten si solo ven blanco a sus lados y tienen puesto un chaleco de fuerza: siempre ha sido así. Después de todo, lo que nuestros ojos nos muestran no es más que lo que estamos destinados a ver. Ciérrenlos, apáguenlos, doblen sus destinos y guárdenlos en sus bolsillos. No podremos tocar la mejor canción del mundo, pero les hemos mostrado cosas que jamás serían capaces de ver por ustedes mismos. Muchas gracias, y disfruten su estadía.
29/12/08
Presentación
Publicado por
Jimpa
a las
13:12
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2 bolazos:
LSD trip + apasionante delirio galopante, bo ¿Nunca te imaginaste que son las gárgolas que te cagan arriba y no las palomas?
O Bebeto
¿Te das cuenta que siempre hablás como dirigiéndote a un grupo o como formando parte de un grupo? ¿Como todos juntos revolcados en el mismo lugar y mezclados al punto de ser casi irreconocibles? ¿Y que siempre describís un lugar como tratando de interpretar los extraños sucesos de él? No sé a qué voy con esto, pero como vos tampoco lo sabés no me quemo...
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