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atte Jimpa

25/01/09

Por la ventana

Él hizo su camino cómo nadie le ha enseñado. Él ha leído sus propias líneas, una y otra vez, y sólo encuentra en ellas una foto de su amada y vapor color vuelo de mariposas. Excava suelos de roca y vomita sobre estatuas de oro: nadie dijo que existen las cosas imposibles, es imposible que no exista una cosa. Pan, aire, y pan. Correremos por los pasillos de la invalidez con sillas de ruedas que han sido pinchadas por los terroristas de la ceguera. Ellos mandan a prisión puñados de melancólicos suspiros y alimentan con ellos a los convictos: el aroma a ladrillos húmedos fomenta el acostumbramiento al encierro. ¡Corre! ¡Eres preso de tus urgencias!

Soñé volver a casa, a mi casa como era cuando tenía seis años. Ella se erguía enorme, rodeada de robustos árboles con raíces que duermen en los confines de la tierra. Ella pedía a gritos abrigarme en su interior mientras una tormenta arreciaba, pintando el cielo de amenazadores grises y temerarios violáceos. Junto a la estufa a leña, pensé en qué haría hace tanto tiempo la mujer que hoy amo. Extraño a mis tiempos de niño, mis tiempos de humano. Siembro recuerdos que sé que jamás cosecharé, y aún así miro por la ventana día tras día, esperando verlos crecer, esperando reírme con la misma alegría de aquel entonces. He quemado fotografías de días rojos, días verdes y tardes azules. Mi memoria se ha escurrido por el ducto de la pileta mientras lavaba mis manos. Mi madre siempre me decía: “mantén la cabeza erguida: la inteligencia anhela escapar”. Y le obedecí, y hasta ahora ella permanece conmigo, alimentando mi locura, mi obsesión por el orden, mis ventiladas ansiedades; pero jamás puedo recordar ni un sólo segundo de mi pasado. De niño amaba las tormentas, y las sigo amando. Cada gota de lluvia marcaba para mí un camino algebraica y precisamente calculado, los senderos hacia el azul espumoso del cielo o los túneles hacia los anaranjados penetrantes del infierno. Siempre tuve simpatía por Satanás, a pesar de haber sido educado en instituciones que lo rechazaban. Él me mostraba lo verdadero de la vida: la muerte, funesta y oscura como la boca de mi primer perro. Él tenía dientes como enormes cuchillos y ojos como tentadores diamantes de sangre. Él era el mejor amigo del hombre, ¡pero cómo le gustaba su carne! De niño tuve que aprender todo a incalculables velocidades. Mi obsesión por saber, por lograr entender las cosas, me enseñó a hablar cuando tenía apenas un año de vida. A temprana edad supe contar las manzanas en la cocina y discutir con el hombre del quiosco por el vuelto. Y luego desperté, como si nunca hubiera dormido.

Amanecí rodeado de vuelos de palmeras y cantos de rocas: un sinfín de principios entre las gotas de miel en aquellas tazas. Pintaron con los dedos una puerta en la pared, y no temieron ir corriendo hacia ella. Tomando aliento, hasta el más tímido atraviesa una puerta sellada: entraron en un mundo de gritos eufóricos y llantos maniáticos, pero no tuvieron que pagar entrada. Allí tomaron pociones para hacer crecer el cabello, se bañaron en la fuente de la juventud y sembraron habichuelas mágicas que rascaron el cielo, allí donde los gigantes y vampiros se ríen de nosotros. Leyeron historias de terror donde ellos mismos eran los monstruos y lloraron de la risa con comedias en donde los hombres eran los raros. ¡Canta, humano! Es la voz lo que te une a los pájaros, si no posees alas.

Soñé con un arcoíris de sensaciones maquiavélicas, desde la muerte al amor, acariciando el espectro de cada color. Rojos y grises se camuflaron bajo mi sombra pintando mis huellas del color de mi estado de ánimo. Pero con sólo soñar no basta. Quise arañar con mis toscos dedos las asperezas del lenguaje, y sólo obtuve estúpidos y lujosos versos acerca de su rostro de porcelana. Quise plasmar mi realidad en el papel, pero las palabras no sabían ordenarse de la forma adecuada. Me rendí, como de costumbre, y caminé hacia donde el horizonte se curva con los cantos de las sirenas. ¡Siembra amor! O tus palabras carecerán de sentido.

Ahora contenemos nuestra respiración. Si ella no desea vernos, entonces el suicidio es el mejor camino hacia la verdad. Ya veremos si llora o baila sobre nuestros restos: sólo los fantasmas conocen sus verdaderos amigos. Nos hace falta la histeria, queremos romper edificios con nuestras cabezas, usándolas como martillos; queremos tragar la sangre de los que se cruzan por nuestro camino. Ahora exhalamos, el aire desea escapar. Gritamos y rasgamos nuestras gargantas con las voces del demonio, la sangre brota de nuestras lenguas, ¡mentiras, odio, traición! Las paredes se manchan de rojo y escupimos la fibrosa carne de nuestros pulmones; los tiramos por la ventana, los incineramos con ensordecedores aullidos. Matamos a nuestros amigos a cabezazos y rompemos sus costillas a patadas, pintamos nuestros rostros de sangre. Nuestro mundo debe ser rojo y sólo de ese color será nuestra alegría. ¡ESCAPA! Ha llegado hoy el día en que elegimos el infierno, se ha ido hoy el orden del pensamiento. ¡ESCAPA! Hoy, bajo el cielo, el fuego quema nuestro cerebro. La gravedad te consume: ¡mantente en el sendero de la luz! ¡ESCAPA! Si ella no nos ama, quemaremos nuestros cuerpos en el volcán del olvido. Y no importa lo que nos diga: aún olvidados, como a ninguna la amaremos.

14 bolazos:

Diego González dijo...

PA!!! QUE BUEN TEXTO!!!!

"De niño amaba las tormentas" Yo también :P

Anónimo dijo...

Paaa!!!!Muy profundo y te hace pensar mucho, lo que mas me asombra es lo enfermo que estas, y si tenés razón yo también debo estar por leerlo pero...¿nunca pensaste tener una novia para estar mas ocupado y no escribir estas pelotudeces?... Pero la verdad excelente el texto. Y también me gustan las tormentas XD.


El oso YGI

Jimpa dijo...

Generalmente la gente dice "gracias" y se pega un tiro en la sien. Pero bien, bien igual.

Agustina dijo...

Ok, paremos un segundito.

Yo frecuentaba este blog cuando hacia mis recorridos y era muy diferente; me alejé del mundo blogger, volví y lo encontré igual pero con algo distinto(y de eso hay testimonio en mis posteos anteriores); otra vez me perdí entre los confines de internet, para ceder de vuelta a estos rinconcitos imantados de colores y -para no perder la costumbre- retorné a tu blog. Y es casi irreconocible.

Si bien podemos aceptar que hay cierta constante, yo percibo un cambio radical que, al fin de cuentas, puede haberse producido en mí y no en tu blog, pero en este momento tengo las ideas desacomodadas y se me da por inclinarme a la otra opción.

Últimamente de las cosas que leí no podía comentar demasiado porque ninguna me generaba nada como para devolverle algo al texto. Mientras leía lo tuyo noté que no iba a suceder así y conforme llegaba al final descubrí que ahora -paradójicamente- tampoco sé bien qué debería decir.

Es la misma respuesta frente a dos situaciones antagónicas, sólo que ahora surge más por estar abrumada por la experiencia reciente y no por estar vacía y con ecos mudos.

Creo que ya ni es necesario que te diga que me gustó infinitamente. Me hizo acordar a algunos fragmentos de Demian, más que nada en la relación bien-mal y niño-hombre.

Las imágenes que usas son abrumadoras (podría citar varias de mis preferidas pero no aportaría nada y ocuparía espacio), hay algo en las palabritas casi ordenadas que te tironea para llegar al final corriendo y una vez allá decís '¿ameritará tantos tormentos? ¿será conveniente que la ame tanto?'. y, por un instante, se presenta un abanico de respuestas que se cierra al instante dejando a la vista la indicada: sí, que la ame tanto que se rehúse a escribir sobre su piel de porcelana, que ya no pueda contar ni manzanas ni naranjas ni aviones; y aún más, que ella se niegue a verlos, que los empuje hacia el precipicio y allí frenen de golpe e inhalen de un soplo aire con tierra y olor a quemado (que no pueden expirar, las cenizas que les queman en la garganta son sus pulmones), que la maldigan, la odien, la destrocen entre trazo y trazo intentando en vano hacerla suya. lo que sea, pero que sigan escribiendo, sí.

Jimpa dijo...

LA PRIMERA PERSONA QUE SABE LEER! FELICITACIONES, AGUSTINA, ERAS LA MEJOR CANDIDATA ;)

Anónimo dijo...

estas totalmente loco!!! sos un grande! pero en serio estas desquisiado!!! ajajjaja
y por la ventana te tiraste antes de escribir esto no?? jaaa
no la verdad sarpado el texto che!

nico..

Jimpa dijo...

ahá

Anónimo dijo...

dejá los psicofármacos, te hacen mal...

Mateo dijo...

Muy bueno.

maaarian:) dijo...

Se agradece el aporte, y digamos que puede ser que mi yo lírico no sea el más valiente de todos, pero intenta superarse. Y el tuyo también tiene tanto de tí como el mio? Me volví a reencontrar con tu blog, y me gusto aún más que la ultima vez, y eso es bastante. La última entrada en especial, me encantó, así que felicitaciones:)

Pabloid78 dijo...

no leí otros de tus posteos, pero este es excelente.
cuando yo tenía 17, me hubiera sido muy útil la existencia de los blogs, pero bueno, no hubiera tocado tanto la guitarra, que al final, también está bueno.
Encuentro pocas cosas que me guste leer en blogs, pero este texto me satisface plenamente, y te aseguro que escribir es lo tuyo.
Creo que lo mejor está en la primera mitad, entiendo el desenlace catártico, pero el futuro está en la primera mitad.
Eso, y despojarse.
Una agradable sorpresa,
Un saludo.

Blondiepower dijo...

Me encanto: color vuelo de mariposas.

Fd dijo...

tuvo bueno!

Anónimo dijo...

che cuando subis otro texto qe todos qedemos como enfermos leyendolo depsues te digamos enfermo y alguna otra cosa y vs digas algo y nos dejes pegados??? ejje


nico..
alias.. ricky xD