Estamos malditamente cansados; somos perros dálmatas que se sacuden para ahuyentar las manchas, aún sabiendo desesperadamente que es la mancha lo que hace al dálmata. Eso, o un perro blanco común y corriente. Un hombre lleno de errores, o un ángel bañado en luz acuosa. Caminamos ansiosos por inmensas rocas de hielo negro; ¡rápido!, pero lo suficientemente lento como para no resbalar y caer en lo profundo del océano. Estamos malditamente cansados de ser lo peor sobre la tierra, estamos furiosos de no contar con la confianza de nadie, agonizando por llevar cuesta arriba este manto de culpas. Estamos, pero no queremos estar.
Ahora una pared de terciopelo, un colchón de hojas secas y el reconfortante sonido de aquella caminata otoñal. Humedad en la punta de mi nariz, fría, como la de un dálmata. Estamos lejos. Lejos del calor, del aire, de nuestras penas. Estamos lejos y no deseamos acercarnos, nunca jamás. Cada paso nos recuerda más a ella, la dama que, como las hojas de un roble, se desprendió de las ramas de nuestra vida. Sólo que ella no se ha marchitado, y viaja en flor por el mundo, alegre sin nosotros. Ella tiñe de hermosos colores la vida del resto con pinturas que ha sacado de nuestros necrosados sentimientos. Ella sonríe a la hora de la despedida, pero nosotros no; nosotros sólo podemos llorar.
Existe, antes que cualquier otra cosa, una canción que viene de adentro. Una canción que alimenta nuestros sueños y nos sumerge en cristalinos lagos de melancolía. Melodías que siembran memorias y esperanzan las fantasías de nuestro corazón. Miles de notas que nos llevan hacia un mundo de retratos de personas sin tráquea que mueren ahogados en su propia sangre. Persiste, antes que cualquier cosa, el instinto asesino. Él nos muestra el verdadero camino a seguir: coleccionar las manchas de otros.
Nos adentramos en una críptica casa estrangulada por milenarias enredaderas. Hemos perdido el techo y las paredes; lo único que conservamos es nuestra sala principal, solitaria, bañada en gritos y desesperación. Las ventanas flotan sobre los cimientos, nos llaman. No tenemos paredes, pero aún así abrimos nuestras ventanas y miramos a través de ellas. Sobre un antiguo mueble hecho de fresno, junto a un vaso lleno de penas y un retrato de su hermoso rostro, se encuentra el cuchillo que desgarrará el recuerdo, la fábrica de euforia. Una serie de cortes en la garganta de algún desconocido, un manojo de sonrisas en nuestro rostro. La sangre de los inocentes es el agua que necesitamos si no deseamos morir de deshidratación. Eso, o convertirnos en un perro blanco, como cualquiera.
Ella no es una desconocida, pero quiere serlo. Tampoco es inocente, pero le gustaría serlo. Por suerte, ella sí posee cuello, y eso es buena señal para nosotros. Una serie de cortes en la garganta de la desconocida, una ópera de gritos de alegría en nuestros oídos. La sangre de los traidores es aún más remunerativa. Podemos limpiar, o podemos dejar que las manchas muestren realmente quién es un dálmata y quien deseó ocultarse bajo un angelical manto de luz acuosa. ¡Descubre tu rostro de la pintura de la falsedad! La traición y el abandono han consumido tu belleza: sólo eres atractiva para las almas del infierno. Para ellas, o para los perros blancos, ordinarios. Nosotros y nuestras manchas te miraremos desde lejos.
03/02/09
Lejos
Publicado por
Jimpa
a las
15:59
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15 bolazos:
Me encantó, la verdad muy bueno.
Lo que mas me gustó fue esto: "Estamos, pero no queremos estar."
Un saludo
la calidad siempre viene de centenario y de Luis y/o de tabaré, pero igual no importa lo que importa acá es que la calidad se viene bigotes pa arriba, muy deleitoso todo bo, el mejor pa mi que has escrito.
Abrazo
Bebeto
la calidad viene en sobres de 100 gr, pero yo conseguí un pote de 10 Kg
y si en realidad son negros manchados de blanco???
escuchando 01 Argentino Hasta Las Bolas\Hermes - Argentino Hasta Las Bolas (1992)
Fabuloso, fabuloso. Sigue siendo un gusto pasar por acá.
Ahora, ellos, ellos siempre son más de dos, seguramente, por lo menos algunas veces, otras pueden desdoblarse más en un ejército de diversas facetas o bien limitarse a un recatado par; pero, claro, ella es siempre una y la misma, figurita repetida, tema recurrente y ellos, ¡pobres!, reinciden.
Ella me intriga bastante, esa es la verdad.
UH! Lo mejor que he ledido acá por lejos!
¿Viste que estoy escribiendo una novela?
"Los perros y el terciopelo digital, la noción de los aros (una pizza y dos fainás) y la costra, son de almas tomar"
Napoleón Bonaparte
cierto
pasate por http://dosquenohacenuno.blogspot.com/
que lo reaVIVAMOS, SUAVECITO....
no tiene razón de ser...tomarse el trabajo de hacer correr la sangre como río...a la hora del juicio final, nos lavamos como pecadores, nos lamemos las heridas y las manchas
salen a la luz, dejando al descubierto quienes somos y cuánto amamos...Acabo de tomarme un grato paseo en el blog de Uds...
demasiado crá JU te ,anita.
"When the eagles are silent, the parrots begin to jabber" jajajaja
Demasiado de crá ésto, huevo?
Bebeto
Hola, pasando a saludar y tambien para invitarte a que pases y veas mi blog a ver si encuentras algo de tu agrado y si te gusta intercambiemos enlaces, una especie de fucionar dendritas o algo asi diria yo,je.
Saludos y hasta la proxima.
que homosexual, ni en pedo, chupame las dendritas
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