Para apreciar el diseño completo el sitio debe verse a una resolución de 1280 x 960 píxeles. De lo contrario métase el diseño por el medio del orto.
atte Jimpa

11/06/09

Sommeil éternel

El mundo que respiramos es el sueño de aquellos que cuando dormimos despiertan; nuestros sueños, su experiencia, inalterable. Y cada vez que solapadamente nos sumimos en las profundidades de nuestro inconsciente, ellos comienzan un nuevo día, radiantes. Estar cansados es señal solamente de que ellos no planean dormirse; y somos nosotros quienes nos vemos obligados a sellar nuestros párpados.
El mundo que vemos cambia dramáticamente cuando no lo vemos, se cubre de indescifrables símbolos, eternos, inagotables en sentidos; muda sus ropas, sus colores, sus fragancias, sus personas. El mundo que respiramos jamás se detiene a tomar aire, avanza, y lleva con él algún atento viajero que esté dispuesto a mantenerse despierto por el resto de su vida, mientras alguien, del otro lado, muere por despertar.
Ya no queda nada real, para ninguno de los dos; paradójicamente soñamos soñadores que nos sueñan, y creen tener control sobre nosotros cuando, evidentemente, el control es de alguien más. ¿Quién se atreve a soñar este juego de infinitas fantasías? Quienquiera que sea, no queremos que despierte. Porque cuando lo haga, ni ellos, ni nosotros, volveremos a soñar ni ser soñados.

8 bolazos:

Mateo dijo...

zzzzzz

Anónimo dijo...

progresión al infinito?
automatismo psíquico puro?
Huevo?
Chuck?

Bebeto

Bichicome dijo...

Ja... aca es donde se ve la diferencia de edades.

Jimpa dijo...

por?

Anónimo dijo...

Mate chico...

:agustinajazmín dijo...

¡no, anónimo, nada de automatismo psíquico puro, nada de eso! dejemos a dada descansar en su tumba donde se metió prematuramente y aún hoy está descomponiéndose entre cadáveres exquisitos y esas cosas.

pessoa dice cosas interesantes del universo onírico. agendatelo, quizá te agrade.

adiós, jimpa
(¿cómo te llamas?)

Jimpa dijo...

joaquín me llamo :)

Anónimo dijo...

no soy anónimo, soy un presagio halagüeño de un hercúleo patronato, me autodenomino Don Bebeto con la aquiescencia, beneplácito de Don Joaquín, él conoce mi identidad, igual si te atrae pongo mi nombre, apellido, cédula, credencial y partida de nacimiento...
l'art pour l'art

Bebeto

Luzardo, Diego