Y cuando los gigantes de oro
alcen sus cansados brazos
engarzando sus nerviosos dedos
en los diamantes del cielo,
cuando sobre vespertinas nieblas
tiemble tu semblante con el frío del invierno;
bajo el calor mundano cortarán las parcas
el carretel ilustre de tu viaje longevo.
Es éste el día en el que anhelo
bañar mis hombros en las cascadas del infierno,
¿qué habrá allí donde el mar abre paso al sol?
¿qué habrá allí donde lo que brilla es oro?
Soy un triste alquimista que nada transforma,
un sol que ni de proyectar su luz ha de ser capaz,
¿de qué sirve la grandeza del hombre
si sólo unos pocos han descubierto cómo usarla?
¡No es lo que yo puedo hacer por mi vida!
¿Qué puede hacer ella por mí?
¡No es el sentido que yo le de a mi existencia!
¿Qué significa la existencia de mi propio existir?
Es el oxígeno, el gas siniestro y mortífero,
el que nuestras desgastadas venas han de transportar,
es él quien nos arrastra por los ríos de líquidos rubíes
y nos ahoga lentamente lanzando sordas carcajadas.
La muerte sobreviene a nuestros pasos,
liviana, ágil, despreciable e innecesaria;
ella es la sombra en donde la luz permanece encendida;
el polvo que sofoca nuestros secos pulmones en nuestro encierro mental,
ella es terroríficamente puntual, y tiene una cita con nosotros,
¿acaso alguien se anima a dejarla plantada?
30/06/10
El telar
Publicado por
Jimpa
a las
18:05
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4 bolazos:
mi preferida es:
"triste alquimista que nada transforma"
muy bueno
¿Vos estas bien?
SI
URUGUAY NOMAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA LE ROMPIMO EL ORTO A LOS NEGROS SUCIOS DE GHANA Y NOS COGIMOS BIEN COGIDO AL CHUPAVERGA DEL JUEZ DE PORTUGAL!!!
sí, esto es de lo que más me gusta de como escribís, no sé bien qué, tal vez el tono, no sé, no sé, no sé, estoy sugestionada por saber que sos de uruguay y pienso que bien podés haberlo escrito sentado en el umbral de la casa donde nació lautrèamont que ya no existe (pero el azar es implacable cuando quiere).
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